Raquel Santana Borges, ayudante de producción

Raquel Santana Borges ha sido la auxiliar de producción durante el rodaje de LAL, una tarea que incluye una larga lista de responsabilidades.  Raquel se ha integrado en el equipo de producción capitaneada desde tres bandos: el director de producción Gabriel Gómez, el subdirector José Pina y la jefa de producción Raquel de Jorge.  Estrategia pura para que el equipo funcione.                                            

 

Hoy nos cuenta cómo ha vivido la experiencia, nos habla de su trayectoria y nos avanza algunos de sus próximos proyectos.

 

Hola, Raquel. Cuéntanos cómo se ha desarrollado tu trabajo de producción durante el rodaje…

Raquel S.Borges: Con mi cargo de auxiliar de producción mi labor ha sido básicamente la de ser apoyo y nexo entre la mayoría de los departamentos. Mi función ha consistido en estar disponible en el momento adecuado y para lo que haga falta, tanto para el departamento de producción en sí, como para resolver cualquier imprevisto durante el rodaje.Raquel Santana Borges

 

¿Cómo llegaste a este proyecto?

RSB: Yo antes ya había trabajado con Raquel de Jorge Tremps, jefa de producción en este documental; coincidimos en el Instituto Politécnico de Las Palmas cuando estudiábamos. Y bueno, somos dos kamikazes y siempre nos hemos lanzado de lleno a trabajar en todo tipo de proyectos, los que fuesen. Nos conocemos de esas andanzas y batallas. Y en este caso, me llamó Raquel, hablé con Alicia y aquí llegué.

 

Cursaste el Ciclo de Producción en el Instituto Politécnico de Las Palmas de Gran Canaria…

RSB: Sí, concretamente, Producción de Espectáculos y Audiovisuales.

 

Y hasta ahora, ¿en qué otros proyectos has trabajado?

RSB: La verdad es que he podido trabajar en los dos ámbitos, tanto en espectáculos como en audiovisuales, pero al final siempre he colaborado más en lo segundo. He trabajado en spots publicitarios-que parece que se mueven más aquí en Gran Canaria-y en algún rodaje de series de televisión, la mayoría con equipos extranjeros, tramitando permisos y facilitándoles el trabajo en la isla.

 

En el caso de LAL, ¿cuáles son las principales dificultades de producción con las que te has encontrado?

RSB: La característica más llamativa de este rodaje es que gran parte de las escenas y diálogos surgen y se improvisan, no están definidos a priori. Y esto, en términos de producción, lógicamente implica más.

Al hacer uso libre de su propia creatividad, de repente puede surgir algo no planeado y lo tienes que resolver. Las secuencias se vuelven más largas porque hay que recopilar todo el material que se pueda, y eso, rodando en exteriores, es complicado: hay que mantener silencio, interrumpir el tráfico para que no pasen los coches, etc.

Pero en este proyecto he visto que los actores y actrices están muy implicados y no han surgido mayores problemas.

 

Entonces, esa ha sido una de las facilidades, la gran implicación del equipo artístico…

RSB: Sí, claro, eso por una parte. Pero otra de las grandes facilidades ha sido también cómo Alicia Díaz planteó el proyecto desde un primer momento, ya que a pesar de ser un proyecto sumamente artístico y creativo, por ello no deja de estar perfectamente cuadrado en la parte técnica. Es un proyecto muy bien llevado en términos de producción.Raquel Santana Borges

 

¿Puedes contarnos algunas de las anécdotas más curiosas?

RSB: Bueno, para mí todo el rodaje ha sido una anécdota curiosa, ya que no estoy acostumbrada a rodar de esta manera alternativa y tan diferente.

 

¿Y qué viene después de LAL? ¿tienes proyectos pendientes?

RSB: Pues sí, tengo un rodaje por llegar viajando por las siete islas para una campaña publicitaria. Después de eso, hay proyectos a la vista, pero aún no están definidos.

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