Nisamar Díaz, banda sonora

Música, compositora, cantante, profesora, actriz accidental… esta polifacética treintañera lleva ya mucho en la mochila. Pero como todas las personas grandes, no es consciente de sus innumerables méritos y cualidades. Es sensible, reflexiva, agradecida, trabajadora, talentosa, humilde, tenaz… no en vano esta tenacidad ha hecho posible que en Gran Canaria se pueda estudiar la especialidad de Composición de bandas sonoras para cine en el Conservatorio Superior de Música de Las Palmas. Y eso de jovencita, ¿qué no conseguirá en el futuro?

 

LAL: Nisamar… qué nombre tan bonitoNisamar Díaz

Nisamar Díaz: Es un nombre canario, de La Palma. Mis padres son muy originales. Me encanta, es como un nombre artístico.

LAL: En tus redes sociales te defines como compositora de música para audiovisuales, cantante y pianista. ¿Tu faceta de profesora es sólo un complemento?

ND: Me gusta más hacer el arte. Desde que soy profesora hay mucho que hacer, y es maravilloso ver cómo influye la música en una persona y le hace crecer. Pero sí que tengo esa cosa de desarrollarme como artista. He vuelto a recibir clases de canto en el Conservatorio. Si me pagaran por estudiar sería mi mejor profesión (sonríe). Un músico siempre tiene que estar estudiando.

 

LAL: Hablando del Conservatorio, tu perseverancia ha ayudado de manera crucial a muchos músicos canarios, consiguiendo instaurar a instancias tuyas la Licenciatura en Música con especialidad en Bandas sonoras para cine. ¿Cómo se hace eso? Qué satisfacción, ¿no?

ND: Yo tenía el derecho de pedirlo. Como era la única me decían que entonces tenía que pedir otra cosa. ¡Pues no! Yo quería estudiar esto y si lo ponen en el Currículum lo tienen que hacer. Insistí. Eso abre el campo aquí muchísimo.

 

LAL: Y te trajeron a un profesor de excepción, licenciado en Berklee, nada menos…

ND: Sí (se le ilumina la cara). ¡A Enrique Fernández-Villamil! Fue muy bueno que llegara, con ideas más abiertas y que encima me animaba… Todavía sigo aprendiendo con él.

 

LAL: Respecto a tu participación en LAL, ¿influyó de alguna manera el ser oriunda de Guía?

ND: Al principio Alicia no lo sabía. Se volvió loca. “Con razón”, exclamaba. Yo pensaba “¿qué tiene que ver?”, pero seguramente sí puede influir.

 

LAL: Componer la banda sonora que condense la esencia de un proyecto tan intimista y personal como éste debe ser un trabajo muy difícil…

ND: Sí me costó. Hice un primer borrador. Hice otro borrador. A veces cuanto menos piensas, mejor salen las cosas. Cogí un timple-yo no soy timplista-me senté en mi habitación de Guía y me puse a improvisar con la grabadora. Lo escuché, me gustó, se abrió la ventana y vinieron las ideas volando. Fue guay. Alicia lo escuchó y dijo ‘¡eso sí!’.

 

LAL: El resultado ha sido impresionante. Parece que has hecho llorar a más de uno…

ND: Me llega al alma. Hacen que me emocione yo. Es muy gratificante. Ellos me dan las gracias a mí y yo las gracias a ellos.

Nisamar DíazLAL: Pero tu contribución en LAL no se quedó ahí, sino que fue muy intensa y productiva también como cantante, entrevistadora ante la cámara y actriz, nada menos.

ND: Fue casualidad. Lo de actriz fue también casualidad, o no sé cómo llamarlo. Yo quería ver una escena específica y le pregunté a Alicia si la habían rodado y si podía ir a ver. Me dijo que claro que sí, se quedó pensando y dijo ‘es más, vas a participar’. Aunque no tenía ni idea, no quería decir que no. Ella te da una confianza alucinante. Conocí a gente muy especial en un entorno mágico.

LAL: Pero tú ya contabas con experiencia previa sobre los escenarios. ¿Te ha ayudado tu experiencia como cantante de ópera para desenvolverte como actriz?

ND: Bueno, tampoco es que tenga mucha experiencia. Sólo he participado en dos óperas: Hice de Eurídice en el Orfeo de Monteverdi hace dos veranos, y el año pasado hice de uno de los espíritus del aire de la semiópera “The Indian Queen” de Purcell. Esto ha sido dentro del marco de un curso de música antigua que se hace cada verano en Burgos, este año ha pasado a llamarse Baroque Opera Studio, bajo la dirección musical de Manuel Minguillón. Tuvimos clase de técnica vocal con David Mason, José Hernández Pastor y Alicia Amo, y trabajamos todo lo que es Gesto Barroco y Escena con Dionysios Kyropoulos (haciéndonos hacer un trabajo previo del personaje usando la técnica Stanislavski). En ese curso también trabajamos danza barroca el año pasado con Alberto Arcos. Tengo muy buenos recuerdos de todos ellos, unos auténticos profesionales y maravillosos docentes.

Por otro lado, también es cierto que hace ya varios años, tres o cuatro, de manera casual también me vi en el escenario como actriz. Se trataba de una obra de teatro que me propusieron, para sustituir al pianista habitual. El proyecto se llamaba “Malavida”, de Espíritus de Sal Teatro. Allí hice de todo, acompañaba con el piano, actuaba y cantaba. Todo este proyecto tuve que preparármelo en menos de un mes. Me pasé 3 semanas sacando partituras de oído de una grabación, editándolas y luego estudiándolas (porque no había partituras escritas) a la vez que me leía-memorizaba el guión, y apuntaba también dónde tenía que disparar las pistas de audio de efectos, etc. Compaginaba los ensayos con la actriz Elsa Plans, bajo la supervisión de Tito Alemán, ambos unos auténticos profesionales que se esmeraron en sacar a la “actriz” que podía estar rondando en mí. Así que, aunque con bastante estrés, aprendí muchísimo y les estoy muy agradecida por esa oportunidad. Una locura en toda regla en la que me vi más de una vez preguntándome si no podía haberme quedado tranquilita yo con mis clases y listo. Pero al final salió y no estuvo nada mal, según me contaron. Mi experiencia fue desde luego muy positiva. De esos retos en que una piensa: “Dios mío, ¿dónde me he metido?”. Luego ves que salen, que te hacen crecer mucho y también aprendes a decir que sí más veces que no. (Vamos, lo que me ha pasado con LAL, por ejemplo)

 

LAL: Para LAL trabajar contigo fue un ‘regalo del cielo’. ¿Y para ti?

ND: Para mí… tengo que recuperarme de lo que me has dicho… Para mí es una enseñanza que va a seguir. Ha sido un trabajo muy personal, que me ha salido más de dentro. Y me siento muy bien. Yo tengo que darle las gracias a Alicia, apostando por mí con una fe ciega.

 

LAL: De ti dicen que tienes sensibilidad y talento fuera de lo común, y te auguran grandes logros en el futuro. ¿Cómo visualizas tú ese futuro?

ND: ¡Guau! ¡Uf! (abrumada, deja la taza que está sorbiendo sobre la mesa) Pues mira, nunca se sabe. Lo que está claro es que la música siempre será mi vida. Haré todo lo que esté en mi mano para seguir aprendiendo y llegando al corazón de la gente. Lo importante es seguir la mejor versión de uno mismo sobre todo a nivel personal; a partir de ahí se construye todo lo demás.

Sabiduría en estado puro…

Entrevista y fotos: Isabel Zamora

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