Masole Díaz y La Kasa de Guía

Los buenos momentos compartidos son los que unen a las personas, los que generan los buenos recuerdos y dejan gratas sensaciones. La Kasa de Guía es uno de esos lugares donde aún resuenan las risas de los niños que antaño la visitaban, donde el color entra por nuestros ojos e impacta en nuestra mente y de donde nos vamos con una sonrisa. 

Se trata de un edificio centenario situado en el corazón de la localidad de Santa María de Guía, que ha albergado parte del rodaje de LAL. Para conocer la localización y su historia y empaparnos de buenas vibraciones, hoy hablamos con Masole Díaz, nuestra cicerone y responsable del lugar.

 

 

¿Qué es la Kasa de Guía?

Masole Díaz: Es un espacio para la celebración de eventos de todo tipo (social, empresarial, Masole-2-aguaturístico…). Yo soy la encargada de cuidarlo para que tengan lugar estas cosas, organizar y demás. Tenemos eventos particulares pero también empresariales, y ahora empezamos a ofrecer actividades de tipo formativo, gastronómico y cultural.

 

¿Cuáles han sido los últimos eventos?

MD: Digamos que La Kasa lleva en marcha, sin parar, este año. El pasado la estuve arreglando. Hemos hecho bodas, bautizos, cenas de bachillerato, comidas de profesores de fin de curso, algún almuerzo o cena familiar… También hemos recibido grupos de turistas y hacemos una actividad muy bonita, porque les enseñamos todo lo que tiene que ver con la producción del queso de flor de Guía-el pastoreo, la trashumancia, las costumbres prehispánicas y qué le aporta ese sabor único al queso. A través de un show/demostración les presentamos el mojo picón y tiene lugar un enyesque con vinito y música canaria.

 

Y lo último que ha tenido lugar ha sido el rodaje del documental de Alicia Díaz…

MD: Sí, por primera vez hemos tenido un rodaje. Ha tenido lugar en el jardín de la casa y también algunas escenas en la planta de arriba.

 

Con esta casa tienes un vínculo especial…

MD: Sí, un vínculo familiar y sentimental. La Kasa de Guía fue la casa donde vivió la familia de mi madre (Milagrosa Estévez), desde que ella tenía 9 años, allá por 1939. Era una familia de 10 hermanos. La casa era de alquiler y aquí vino toda la familia -incluida mi madre, que ya estaba casada con mi padre (Manuel Díaz Cruz). Entre varios compraron la casa para que la abuela siguiera viviendo aquí, porque había sido muy feliz, y lo seguía siendo, y adoraba la casa. Cuando murió la abuela mi padre compró la casa y veníamos todos los fines de semana.

Por aquí corría agua –señala-, por ese riego nos bañábamos, buscábamos cochinilla, grillos, de todo. ¡Era una aventura venir aquí!.

Cuando empecé a arreglar la casa dejaba la puerta abierta, y por aquí entraba gente de todo tipo, desde un anciano de 90 años que trabajaba aquí el millo con mi abuelo, hasta gente joven que también tenía alguna experiencia con la casa. Este lugar atrae mucho y la gente tiene buenos recuerdos.

Ahora mismo mi objetivo es que La Kasa esté integrada en el pueblo y en la comarca norte, aunque es algo que lleva tiempo de preparación, investigación y contactar con las personas adecuadas para ir conformando los productos que se quieran ofrecer.

 

En cuanto al rodaje, ¿pudiste estar?

mesa kasa de guíaMD: Sí, de hecho la mesa canaria en la que se sientan los actores me encargué de prepararla yo misma. Todo lo que se veía de decoración, attrezzo, la cocina, etc. me lo encargó Alicia. Fue una gran experiencia, porque conocí a bastante gente y pude ver la vivencia de los actores y la parte técnica que está detrás, con un gran trabajo.

 

 

¿Cómo llegó el documental a este espacio?

MD: Alicia habló con mi hijo Daniel, que también participa en el documental como actor. Él me contó el proyecto y le dije que contara con La Kasa.

En cuanto a este trabajo audiovisual, creo que rinde un tributo a la comunicación que va pasando de persona a persona, de padres a hijos, de abuelos a nietos, en un plano personal y encuadrado aquí en Guía, como la familia del padre de Alicia, que es de aquí. Se habla de valores y costumbres, trasladado al mundo en general, a la población en general y de cómo, en diferentes momentos, en diferentes civilizaciones y lugares, se va transmitiendo esa sabiduría. Habla de esas personas especiales, los héroes y las heroínas, que también han existido a lo largo del tiempo. Por todo eso encuadró la casa en la historia, hay un paralelismo entre La Kasa y la película.

 

Ese paralelismo es, precisamente, lo que ha hecho que La Kasa haya sido el lugar elegido para el rodaje. La historia de la casa, los recuerdos que atesoramos de nuestra infancia, la relación con nuestros mayores… es lo que hace que nos vinculemos a nuestra tierra, en este caso Santa María de Guía.

La transmisión de valores, costumbres y conocimiento es algo universal, y esta Kasa de Guía es un pequeño ejemplo de ello.

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