Lorenza Machín

Voz pausada, suave, serena… Mirada intensa, cargada de vivencias y de luchas… Así es Lorenza Machín, actriz canaria nacida en Fuerteventura. 

Hablar con Lorenza es hablar con su historia de lucha personal, hablar coLorenza 1n alguien que ama el arte y que lo cultiva en varias facetas, no en vano es actriz, guionista y poetisa. Lorenza ha trabajado en teatro y en cine, principalmente en Canarias, y ahora proyecta desarrollar y producir su primer documental.

 

Lorenza, ¿Cuándo descubriste tu vocación por la interpretación?

Lorenza Machín: Hace diez años.

 

¿Cuál fue la primera experiencia que tuviste?

LM: Un problema personal me llevó al teatro. Como siempre he sido reacia a las medicinas, para no
tomar pastillas, me metí para evadirme y quitarme la depresión que tenía. Así entré en el teatro, para curarme con medios naturales. Pude descubrir que tenía algo dentro de mí que me hacía interpretar y entrar en un mundo mágico y de sueños a través del teatro. 
Ahora mismo estoy jubilada y durante este tiempo he podido hacer varias cosas: unos quince cortometrajes y un largo (La Luz de Mafasca), en el que intento transmitir lo que hace una mujer que lucha por ser libre. Yo soy de esa clase de ser, y pienso que cuando nacemos no hay distinción: con los mismos derechos y obligaciones, que tenemos pleno derecho a tener la libertad que tiene cualquier ser. Yo lucho por eso, en contra de las represiones y a favor de la libertad.

 

De todo lo que has hecho durante estos diez años, ¿qué destacarías?

LM: Suelo ir a colegios e institutos para llevar cuentos que he creado. Hago trueques con Cabildo y Ayuntamientos: ellos me editan algunos cuentitos y como cambio de moneda, yo voy a los centros educativos y los cuento. Todos ellos tienen la visión de denuncia social. Hay cuentos de interculturalidad, maltrato psicológico, diversidad afectiva… Con los niños podemos ayudarles a abrir la mente a todas las posibilidades y sentimientos, al mismo tiempo que trabajamos, a través de otros destellos, nuestras verdaderas raíces, árbol genealógico e identidad. ¡Yo disfruto mucho con ellos! 
Y en cuanto a los adultos, trabajo la denuncia social. Escribo -desde mi conciencia y visión del mundo- y le dedico más tiempo desde que comencé también con el teatro. Destaco uno de los monólogos de Darío Fo y Franca Rame, ‘La puta en el manicomio’. Me encanta éste y suelo hacerlo mucho. También tenemos ‘Las que callamos’, sobre la violencia de género y violaciones de niñas y mayores, que es un tema que no se ha tocado mucho en teatro. Éste lo tenemos escrito y hecho por nosotras, con escenificación y audiovisuales.

 

¿Cómo valoras la posibilidad de haber participado en este documental de Alicia Díaz?

LM: ¡Pues yo siento que me ha tocado la lotería! Yo soy amiga de Lamberto Guerra y fue quien le habló de mí a Alicia. Necesitaban a una persona mayor y él pensó en mí. A los dos días vine, la conocí y me dijo que sí, que le interesaba mi perfil. Éste fue un primer premio. El segundo, me trasladó a Gran Canaria, con alojamiento y comida, me ha dado cuatro días para ahondar en mi pasado, en mi presente y encontrar el motivo de mis luchas, el por qué yo siempre he luchado a contracorriente y qué buscaba en ello. Para mí esto ha sido ganarme la lotería. Me encanta estar aquí porque soy una de las mujeres que busca que no se pierda nuestra identidad ni nuestras raíces, y este documental va por esos caminos-retroceder en el tiempo, sentirnos una tribu. Esto nos da fuerza, nos fortalece, que es una gran cosa en estos tiempos de desánimo. Tenemos que ser fuertes y decir: no no nos tumban, no nos van a avasallar, no vamos a permitir que esto se vaya al carajo. Tenemos que luchar. Como esas dunas de Corralejo que se formaron granito a granito, pues igual entre los seres, que logremos hacer algo positivo para los que vienen por delante de nosotros. No podemos dejar un mundo destrozado como el que está.

 


¿Cuál es tu papel en este proyecto?

LM: Hay algo que me comentó Alicia durante los primeros días que me gustó muchísimo. Ella dijo: Lorenza 2“No hay ningún protagonista. Todos van a ser personajes importantes”. Entonces todos y todas somos personajes importantes, según como tú te quieras ver, y yo dentro de esto me veo como un ser importante y no importante, me veo como un ser que debo estar ahí. Lo estoy y lo siento. Cuando hablo siento que no está hablando Lorenza, está hablando una mujer que vivió aquellos años y que está pidiendo a gritos que se vuelva a retomar esa comunidad donde nos miramos por igual y donde no hay nadie que te mire por encima del hombro.

 

Pasan unos segundos y Lorenza reflexiona…

LM: Yo traía problemas internos, y estos cuatro días de trabajo me han fortalecido mucho. En uno de los momentos en los que escenifiqué algo, ya no era la de antes; aunque se puede decir que era la guerrera de antes. ¿Tú leíste ‘La mujer habitada’? (yo asiento y pronunciamos al unísono el nombre de la autora, Gioconda Belli) Era una mujer de ahora y una guerrera, que luchaba y no se dejaba vencer. En ese momento, cuando estaba escenificando algo, yo era la guerrera y a la par era Lorenza, negándose a que la avasallaran y a que le pusieran traspiés, era Lorenza que decía: “No permitiré que nadie, nadie, me pise, por muchos años que yo tenga”…

 

¿Te puedo preguntar la edad, Lorenza?

LM: Voy a cumplir 69. Ahora mismo 68.

 

Y desde los 59 comenzaste esta aventura…

LM: Sí, desde mi divorcio. Y siento que mi trayectoria no solo me ha inyectado fuerza, aunque siempre -y no es presunción- he sido fuerte en diferentes momentos de mi vida. He plantado cara, me han tumbado y me he levantado. He estado al frente del partido comunista, movimientos vecinales, colectivos feministas, plataforma por la paz… en muchas cosas. Reconozco que sí he estado en estos sitios, yo he tenido fuerza, pero esto de ahora ha sido como ese jarabe que me faltaba. Si bien yo he estado luchando, ignoraba que tenía un personaje dentro que debía prestarle atención. Ahora lo reconozco, lo tengo y lo voy a resguardar lo que me queda. Esto me va a ayudar muchísimo, porque tengo un proyecto para Chile con las mujeres mapuches. Que Alicia me haya introducido de lleno en nuestros ancestros, hace que yo vaya a conocer más rápido y que conecte más pronto con estas personas.

 

Anuncios