Alexis Ojeda, iluminación

Alexis Ojeda es un hombre de sonrisa perenne. Cada una de sus palabras, de sus frases, va acompañada de una sonrisa que transmite confianza, serenidad y amabilidad. Alexis es una persona con la que no nos cansaríamos nunca de hablar.Alexis Ojeda

Quedamos con él una tarde de febrero en Las Palmas de Gran Canaria. Queremos conocer su trayectoria profesional, saber cómo ha llegado a este proyecto, conocer su papel y que nos cuente detalles. Alexis Ojeda es el iluminador de esta película, el que ha llevado a la realidad las indicaciones del director de fotografía.

 

¿Cuál ha sido tu función en LAL?

Alexis Ojeda: He sido el iluminador. En el área técnica el máximo responsable de la iluminación es el director de fotografía, que es Hugo Carmona. Yo soy quien traslada los esquemas de iluminación de Hugo al espacio en el que grabamos. Él planifica los esquemas pensando en el visionado posterior, cómo se verá la imagen, la tonalidad, dónde colocar las luces principales para resaltar algún aspecto más dramático, alguno más ambiental… Y ha sido un trabajo espectacular, sinceramente.

 

A Hugo no lo conocías, ¿cómo llegaste a este documental?

AO: No. Yo sólo conocía a Alicia, con quien había trabajado una vez. La conocí a través de Raquel De Jorge Tremps, hace unos tres años. Alicia necesitaba un técnico de iluminación para llevar la mesa de luces del Teatro Hespérides, Raquel nos puso en contacto y trabajamos juntos. Le gustó nuestra forma de trabajar, y por eso me dijo que me volvería a llamar para otros proyectos. Así llegué a LAL. Me llamó Raquel, me presentó el proyecto y encajaba perfectamente con lo que yo estaba buscando. Creo que es algo bastante ambicioso, que no se hace todos los días en Canarias. Mi sí fue rotundo.

 

¿Cuál ha sido tu trayectoria formativa y laboral?

AO: Hace unos cuatro años tomé la decisión de adentrarme en el mundo audiovisual. Siempre me había atraído pero nunca había apostado por ello. Yo estaba estudiando Ciencias del Mar y luego me incorporé al mercado laboral. La carrera la dejé bastante de lado y, en un año sabático, decidí estudiar audiovisuales, iluminación, fotografía… Desde hace cuatro años he tenido una formación continua y constante, y he desarrollado mi trabajo en varios proyectos. Es algo que a mí me apasiona.

 

¿Qué otros proyectos has podido hacer hasta ahora?

AO: He podido trabajar como iluminador y director de cine. He tenido la suerte de trabajar en dos proyectos que han estado en el Festival de Cine de Las Palmas GC: ‘Solar’, hace dos años (un cortometraje) y ‘El mar de los que son’, el año pasado (un documental), que entró en la Sección Oficial del Foro Canario. También he trabajado con otras personas, y siempre intento ser una persona versátil: puedo ser operador de cámara, iluminador, te puedo ayudar en tareas de dirección…

 

También has hecho fotografía…

AO: La fotografía me encanta. Es una cuenta pendiente que tenía. Siempre he sido una persona reflexiva, muy tranquila y observadora, y cuando empecé a estudiar audiovisuales me di cuenta de que la fotografía es fundamental a la hora de entender la imagen. La fotografía a mí me da la composición, el color, la estructura en un fotograma, en un frame, para luego intentar desarrollar una historia a partir de ese concepto o esa idea que tengo. La fotografía es fundamental a la hora de poder ser un buen director, director de fotografía o un buen iluminador.

 

Y para ser un buen iluminador, ¿qué le recomendarías a personas interesadas en este ámbito?

AO: Aprender y estudiar (ríe). Estudiar, estudiar, estudiar…

 

En Gran Canaria qué opciones formativas existen para estudiar iluminación?

AO: Yo estudié a través del Servicio Canario de Empleo. Era un curso bastante atractivo, durante unos 6 meses en el Centro Loyola, y fue muy bueno. Aquí hay ciclos formativos. Conozco a gente que ha estudiado en el Instituto Politécnico y lo recomiendo.

 

Y formación constante, claro.

AO: Sí, formación constante. Hay mucha gente, directores y profesionales del sector que imparten siempre talleres y cursos. Poco a poco ésta es una puerta de entrada para que conozcas este mundo y sus herramientas. Aparte, si te puedes ir fuera a estudiar, es también lo más recomendable. Hay escuelas de cine en España muy importantes y si tienes la oportunidad, da el salto.

 

¿Qué destacarías de la iluminación en LAL?

AO: Hugo es una persona que trabaja de una manera muy meticulosa. Esto es algo que me encantó porque, desde un primer momento, él sabía lo que quería conseguir y en LAL es una iluminación que se adapta al concepto que tenía Alicia de regreso a la tierra, a las raíces. Es una iluminación muy ambiental. No se caracteriza por ser fuertemente dramática, sino que se incorpora a la escena de una forma muy natural. La primera vez que hablé con Hugo me lo dijo, que él quería naturalidad, que se adaptase plenamente a la sobriedad, al estilo pausado, que captase la atención… Invita a hacer una mirada interna. Naturalidad pura y dura. No es una iluminación dramática propia del cine convencional, es algo muy ligado al género documental, algo que conoce Hugo perfectamente.

 

Háblanos de tu experiencia durante los meses de rodaje.

AO: A mí me ha encantado. Salgo de este rodaje reforzado y muy ilusionado. A nivel profesional, LAL supone una experiencia gratificante. Ha sido tan compleja la faceta de la dirección de fotografía, que ha supuesto mucho aprendizaje. Rodábamos en exteriores, montábamos iluminación para exteriores, recogíamos rápido, nos desplazábamos a otra ubicación, teníamos que montar para un interior, recogíamos, interior, exterior…Luego, trabajo con actores, entrevistas-que son dos tipos de iluminación completamente distintas- y en exteriores igual. Ha sido muy completo. Hemos tocado todas las facetas posibles en iluminación. Además, con Hugo tienes una masterclass en cualquier momento.

Alexis OjedaEn cuanto al equipo, genial. La gente muy comprometida. José, Gabri, siempre dando el callo, aunque están en el área de producción. Pero estaban siempre, a la hora de recoger o montar material. Había localizaciones que eran muy complejas y teníamos que recurrir a su trabajo. Ha sido un trabajo muy familiar, y eso se agradece. Yo igual estaba acostumbrado a trabajar en círculos muy cerrados, con gente que ya conocía. Ser el nuevo a veces es difícil, pero aquí me sentí integrado desde un primer momento. Es gente profesional y saben que el buen ambiente de trabajo es fundamental, a pesar de las prisas y la premura para grabar. Terminábamos cansados pero satisfechos con el trabajo.

 

¿Qué otros proyectos tienes pendientes?

AO: Para este año tengo un par de guiones y me gustaría llevarlos a cabo, con todas las complicaciones que existen. Tengo algún corto y un proyecto que de momento es mediometraje. Tengo que ver cómo lo enfoco, si recorto o me lanzo y ¡que sea lo que Dios quiera!

 

¿Con qué tres palabras te quedarías si tuvieras que describir tu experiencia en LAL?

AO: Podría ser: MIRADA INTERIOR NECESARIA. El concepto de LAL (yo no soy una persona muy espiritual que digamos) yo lo traslado a mis vivencias. Con LAL se regresa a la tierra y a ese espíritu-que hay que recuperar-sobre las raíces de las que provienes, para poder entender cuál es tu función a día de hoy.

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